Make great together


Tittle2

Queremos iniciar el día con un gran propósito: valorar la singularidad de las mujeres que se crucen en nuestro camino, aprender de ellas y agradecerles aquello en lo que hayan contribuido a hacer nuestra vida un poquito más fácil o más feliz.

Todo empezó con una revista, una revista dirigida a mujeres. En ella se preguntaba Y tú, ¿qué tipo de madre eres? ¿Reglamentista? ¿Roussoniana? ¿Terapeuta? ¿Sin castigos? ¿Culpable? Al leer el título te dan ganas de contestar, pues mire usted, después de trabajar 8 horas diarias, disculparme por salir antes de una reunión para ir a buscar a los niños, intentar que dos de ellos hagan los deberes, que la pequeña no se mate con los tacones por casa, sacar una lavadora, poner otra, superar una pataleta y preparar la cena, diría que soy más bien madre superviviente. Entre lavadora y lavadora intento educar a mis hijos lo mejor que sé, poniendo en práctica lo mejor que aprendí de mis padres y formándome para educarles de otra manera en aquellas cosas que creo que puedo mejorar. Y lo intento hacer con ilusión, con mucho cariño y disfrutando de cada momento del día, aunque esto último dependa del nivel de cansancio y las pataletas que hayamos superado en cada tarde.

Sin embargo, aunque te dan ganas de contestarle así al papel que tienes delante lo que haces es leerlo. Y, sin querer, haces un ejercicio mental tratando de identificarte con uno de los estereotipos de madre sugeridos para luego mortificarte por ser una madre helicóptero, roussoniana, culpable o algún que otro tipo que suena fatal.

A los pocos días vas y lees con tristeza en un blog que hay una corriente de mujeres que critica duramente el modelo de mujer que parece revivir los fifties americanos, cosiendo a mano los disfraces de sus hijos y preparándoles cup-cakes caseritos para los cumpleaños. Hay que liberarse de esos modelos, dicen.

Y entonces dedicas un par de días a ojear revistas de hombres, a ver si ellos tienen también algún artículo que les pregunte qué tipo de padres son. Y no lo hay. Ellos no se preguntan en sus revistas de ocio qué tipo de padres son ni dedican una editorial a criticar a aquellos que disfrutan montando una maqueta para sus hijos o construyéndoles una portería de futbol.

woman 1

woman 2

woman 3

Por eso nos hemos propuesto con todas nuestras fuerzas estar muy pendientes de cada mujer que se cruce en nuestro camino que con pequeños gestos nos haga la vida más fácil o más feliz. Da igual cómo piense, cómo vista, o cómo se exprese. Vamos a intentar valorar su singularidad, aprender de aquello que pueda aportarnos y a agradecerle que ese día nos haya aligerado el camino.

Dice un proverbio masai que se necesita a toda una tribu para educar a un niño. Si eso es así en África no me quiero imaginar cuantas tribus hacen falta para educar a un niño en nuestra sociedad. Toda la unión entre madres parece poca para afrontar los deberes que conlleva la maternidad en un país en el que la conciliación es un privilegio del que no todo el mundo puede disfrutar.

Esto no va de igualdad. De hecho, os pedimos a los hombres que nos leéis (que nos hace mucha ilusión saber que cada día sois más) que dediquéis unas palabras de admiración o un gracias a aquellas mujeres que hagan más fácil o más corto vuestro camino.

Esto va de unión. ¿No serán las cosas más fáciles si no nos ponemos trabas?

woman 4

woman 5

Respetemos la singularidad de cada una de nosotras y valorémonos, tal cual somos. Y si después de una jornada maratoniana a una mujer le ilusiona preparar un pastel sorpresa para el cumpleaños de su hija, aunque se acueste agotada a las dos de la madrugada, pues estupendo. ¡Qué bonito esa capacidad de reilusionarse cada día con las pequeñas cosas! Ojalá comparta con nosotros la receta por si algún día nos decidimos a probarla.

Y si otra prefiere comprar el pastel por internet mientras está cómodamente tirada en el sofá de su casa, pues también fenomenal. Seguro que es el tipo de amiga que se encarga de recordarte cuando lo necesitas que en la vida no se puede ni se debe llegar a todo.

Sea cual sea la opción de vida que cada una de nosotras hayamos elegido o que en esta etapa de nuestras vidas nos toque asumir, hagámonos un favor y aprovechemos lo mejor que hay en cada una de nosotras, nuestra propia diversidad, para crecer.

Make great together

 

No puedes ser todo lo que quieres


tittle

No puedes ser todo lo que quieres, pero puedes ser mucho más de lo que eres

Crecí en la cultura del esfuerzo. Mis padres me inculcaron que podía ser todo lo que me propusiera en la vida si me esforzaba realmente, si trabajaba duro, si era perseverante y cada día me fijaba metas más altas. Y, lo cierto es, que esa perseverancia me ha ayudado muchas veces en mi vida personal y profesional.

Sin embargo, hoy sé que no puedo ser todo lo que quiera por mucho que me esfuerce. Hoy sé que el talento no se construye sólo a base de esfuerzo.

Sé que, por mucho que me empeñe, por muy duro que trabaje, no podré ser muchas de las grandes mujeres que conozco, porque carezco de su simpatía, su elasticidad, su visión espacial u otras miles de fortalezas. Lo que sí podré ser es otra mujer grande: YO en mi mejor versión.

talent3

talent4

talent5

Y es que el talento, en palabras de andar por casa, es una “sopa”. Y como toda sopa tiene dos ingredientes fundamentales, un fumé (o concentrado) y agua (más o menos según cuanto queramos que esté de concentrado el sabor o que estire la sopa). Al final da igual si hablamos de una sopa de cocido que de la sopa miso: concentrado y agua, esa es la receta de cualquier sopa. Y al final da igual si hablamos de los grandes de la medicina, del deporte, de la panadería, de la pintura, de la decoración o de la enseñanza. Siempre es cuestión de fumé y agua.

Y lo más importante en una sopa es saber de qué es la esencia del sabor. ¿Es de pescado o de verduras? Una vez que lo tienes claro puedes añadir más y más ingredientes que no harán sino potenciar el sabor o hacer que la sopa luzca más.

Lo mismo pasa con el talento. Lo primero que hay que saber es de qué es nuestro concentrado, nuestras fortalezas. Yo no podré ser Ainhoa Arteta porque no tengo las cuerdas vocales que ella tiene; puedo esforzarme, ir a clases de canto y practicar las 10.000 horas que dicen son necesarias para dominar una materia. Pero no me convertiré en una grande de la música. Y me temo que tampoco puedo ser Yoshio Taniguchi u otros muchos de los grandes que se me pasan por la cabeza.

Pero si puedo expandir mi talento al máximo si sé de qué es mi “fumé”.

La probabilidad de que mis principales fortalezas coincidan con las tuyas son de 1 entre 278.000 y, sin embargo, todos queremos ser lo mismo. Nos pasamos la vida “queriendo ser” sin saber quiénes “ya somos” y todo lo que podríamos “llegar a ser”.

A los grandes no les pasa eso. Ni Marie Curie dedicó su vida a ser una Frida Kalho ni Frida Kalho se esforzó en encerrarse en un laboratorio. Lo que distingue a las personas con talento es que tienen muy claro de qué está hecho su concentrado y no intentan imitar a los demás, sino que dedican su vida a ser, precisamente, ellos mismos.

Cuando identificas tus fortalezas toda tu vida cambia. Y lo hace porque te das cuenta de que no tienes que intentar ser “otra sopa”, sino que puedes ser la mejor versión de tu yo.

tittle

talento5

Y aquí es donde entra en juego la cultura del esfuerzo que mis padres me inculcaron. Porque al igual que toda sopa necesita agua, el talento necesita metas, actitud y esfuerzo.

Eso es lo que diferencia no dejar de echar ingredientes y más ingredientes en un concentrado que no sabes ni de qué es o escoger los ingredientes y la cantidad de agua precisa que mejor van a tu caldo.

Cuando tienes identificadas tus fortalezas y enfocas tu aprendizaje y tu esfuerzo a desarrollar esas fortalezas el conocimiento y la práctica dejan de “contar en tu curriculum” para convertirse en amplificadores de todo tu potencial. Cuando tienes claro tu “concentrado” tienes que ir añadiendo y añadiendo agua o fijándote metas y metas, nuevos objetivos más ambiciosos cada día que hagan que tu caldo se expanda. Y también puedes añadirle ingredientes, cursos, formación, nuevas habilidades que hagan que el sabor sea exótico, único, tradicional o lo que tú quieras. Pero siempre teniendo claro cuál es la esencia de tu fumé.

Y, lo que es más importante, cuando descubres lo que tú y sólo tú eres, te enamoras de ello y te esfuerzas por vivir y cuidar ese caldo cada día dejas de frustrarte por no ser como los demás y comienzas a ser más feliz.

¿Sabes cómo podrías impulsar tu talento? ¿De qué es tu fumé? ¿Sabes qué es aquello que te distingue de los demás y te hace único? Porque tú, igual que yo, tienes algo que te hace especial y que sin duda puedes poner en valor.

¡Feliz día!

CAP, la palabra que este año te impulsará


tittle

CAP es una manera de entender la vida. Un recurso que os ayudará a impulsar vuestro talento cada día, a ver el futuro con ilusión, de manera comprometida, y a mirar hacia el pasado con tranquilidad.

Iniciábamos el pasado año con un post titulado Make Great Together con el que nos proponíamos respetar, admirar y aprender de otras mujeres. Buscábamos hacer de la singularidad de cada una de nosotras, de nuestras diferentes maneras de ser y de vivir la maternidad, algo que compartir, valorar y aprovechar para enriquecernos como mujeres.

Nuestro propósito nos ha llevado a darnos cuenta de que cada una de vosotras tiene algo que os hace únicas. Algo que os distingue de todas las demás y os convierte en mujeres singulares. Algo que os ha acompañado desde que erais niñas y a lo que generalmente dais muy poca importancia porque siempre lo habéis visto como algo natural: vuestras fortalezas.

Este año nos hemos cruzado con mujeres que son el pegamento de todos los grupos y que, sin embargo, no dan importancia la tremenda capacidad de motivación que tienen; mujeres a las que siempre quieres contar tus problemas que no se dan cuenta de que su confiabilidad y su sentido común son menos comunes de lo que ellas creen; mujeres que siempre están ahí para ayudarte y que creen que su generosidad no es nada especial; mujeres perfeccionistas y estudiosas que no creen extraordinario querer aprender siempre más y más; mujeres que te arrancan siempre una sonrisa que creen que su humor y su genialidad no es una fortaleza suficientemente importante.

A todas esas mujeres, a vosotras, nos gustaría pediros que iniciéis el año enamorándoos locamente de lo que sois. Nos gustaría que amanecieseis una mañana pensando qué os hace ser vosotras mismas, qué fortalezas os han llevado a disfrutar de momentos de éxito en la vida y que os han ayudado a levantaros cuando habéis flaqueado. Os pedimos que os olvidéis del estándar de liderazgo ideal y de esos otros talentos que admiráis en otras mujeres y que, por un momento, os fijéis sólo en el vuestro; en lo que vosotras y solo vosotras sois.

Vuestro mayor activo en la vida sois vosotras mismas y la mejor inversión que podéis hacer este año es homenajear cada día aquello que sois e impulsar vuestro talento hasta convertirlo en una auténtica fortaleza.

Y para ello, nos gustaría compartir con vosotras una palabra que cuando la interiorizas y la haces formar parte de tu vida se convierte en un potente impulsor del talento. Esa palabra es CAP. Tres letras que tienen un significado diferente según se apliquen para mirar hacia el pasado o hacia el futuro.

cap1

Hacia el pasado CAP significa Comprensión, Aceptación y Perdón.

Hacia el futuro CAP significa Compromiso, Atención y Proactividad.

cap3

Nos gustaría que mañana amanecieseis con el compromiso de hacer algo que se os de bien y en la manera en la que se os de bien. Y que cada mañana este año renovéis ese compromiso y os propongáis trabajar con alegría esas fortalezas en distintos ámbitos de la vida o del trabajo. ¿A dónde os puede llevar la generosidad en una reunión de trabajo? ¿Y vuestra confiabilidad en el grupo de las madres del colegio de vuestros hijos?

cap4cap5

Y nos gustaría que cada vez que os equivoquéis o las cosas no salgan como esperáis volváis a repetir esta misma palabra, CAP, esta vez como gafas para mirar hacia atrás con comprensión, aceptación y perdón.

Porque probablemente el mayor lastre con el que os vais a encontrar para desarrollar vuestro potencial es ese pepito grillo que se os coloca en la oreja cada vez que os equivocáis y os recuerda duramente que no habéis sido suficientemente buenas o no os habéis esforzado lo suficiente.

Cuando os pase, probad a decidle a ese viejo amigo que os hable desde la comprensión, la aceptación y el perdón. No se trata de estar de acuerdo con lo que hemos hecho, simplemente de darnos permiso para cometer errores y aprender de ellos.

Y si os resulta muy difícil poneros estas gafas para ver vuestro pasado probad primero a comprender, aceptar y perdonar aquello que no os guste que hagan vuestros hijos, vuestros compañeros o amigos ¿No cambia todo?

Esperamos de corazón que este año sea vuestro año, y que CAP sea un recurso que os ayude a desplegar todo el talentazo que cada una de vosotras tenéis dentro.

Sed felices¡

PD: Las fotos son de dos colecciones de libros maravillosas que rescatan en formato cuento la vida de grandes mujeres como Marie Curie, Frida Kahlo, Audrey Hepburn, Coco Chanel o Amelia Earjart. Mujeres que compartían algo en común: sabían cuál era su talento, se enamoraron de ese talento y decidieron vivirlo intensamente (Colección MIRANDA, de Edelvives -de donde son las fotos de Frida Kalho, un libro increíble a partir de los 7 años, y PEQUEÑA & GRANDE, de ALBA-de donde son las fotos de Marie Curie, un cuento que tiene completamente fascinada a la pequeña de la casa).

El mejor regalo que te puedes hacer


tittle

Pepitaliving nos ha enseñando a lo largo de estos años que una de las mayores fuentes de motivación para el cambio es la maternidad. Sois, somos, muchísimas las que cada día buscamos aprender algo nuevo para poder compartirlo con nuestros hijos: cómo fomentar su talento, cómo desarrollar la empatía, cómo mejorar la escucha activa, incrementar la resiliencia, …..y lo cierto es que cada vez nos vamos transformando en más y mejor gracias a ellos.

Sin embargo, hay veces que enfocamos tanto hacia nuestros hijos que nos olvidamos de enfocar hacia nosotras mismas. Por eso hoy os proponemos que cambiéis de orientación el foco y os hagáis un regalo a vosotras mismas con un ejercicio que os va a resultar tremendamente liberador: conoceros a vosotras mismas.

Conocer nuestro interior, lo que cada día guía nuestros pasos y determina nuestros actos, es la llave que abre la puerta a cualquier cambio; y lo es porque para nos da una perspectiva mucho más amplia de las posibilidades de transformación que tenemos y del equipaje que necesitamos para ese viaje.

Auto-conocerse es algo mucho menos místico y más fácil de lo que imaginas. Realmente sólo necesitas plantearte 4 preguntas y ser sincera contigo misma. El resultado será seguro el mejor regalo que puedas hacerte en la vida.

Las 4 preguntas son:

glaciar1

glaciar2glaciar4

Piensa en un día normal como hoy, ¿Qué has hecho al levantarte? ¿Qué les has dicho a tus hijos y a tu marido por la mañana? ¿Qué has hecho al llegar a la oficina? ¿Te has reunido con algún cliente? ¿Qué le has dicho? ¿Qué harás si tus hijos vierten esta noche un vaso de agua en la mesa o te cuentan que han suspendido el examen de mates?

¿Cómo ves la vida? ¿Qué te hace hacer lo que haces?

Una de las cosas que yo solía hacer cuando veía a mis hijos tumbados en el sofá y sabía que tenían cosas pendientes por hacer, como recoger las mochilas o preparar algo para el día siguiente, era enfadarme y generar enfado a mi alrededor. Era como si al ver las cosas tiradas en el suelo y a ellos tumbados una chispa saltase dentro de mí y activase de un soplo mi enfado. El día que comprendí que detrás de esa chispa estaba una de mis mayores virtudes o aptitudes, la proactividad, lo entendí todo. 

A lo largo del día haces y haces cosas. Son tus comportamientos, tu cara más visible que hace que los demás, tu pareja, tus hijos, tus compañeros, clientes, jefes y amigos, se forjen una idea de ti. Es como si cada día escribieses un capítulo nuevo de esa gran película que es tu vida.

Pero esos comportamientos son sólo la punta de tu iceberg personal. La más visible, sí, pero sólo una pequeña parte de ti misma.  ¿Qué hay debajo de esa punta del iceberg? ¿Qué hace que escribas ese guión de la peli y no otro?¿Qué es lo que soporta tus conductas?

glaciar3

Todo lo que hacemos en el día se apoya en la idea que tenemos sobre nuestras capacidades y habilidades. Somos lo que creemos que somos y escribimos el guión de cada mini serie del día según las capacidades y habilidades que creemos que el protagonista de la peli, o sea nosotros, tiene.

Si nos creemos inteligentes tendremos una actitud distinta ante la vida que si nos creemos torpes. Si pensamos que somos tenaces y valientes actuaremos de un modo distinto a si creemos que no lo somos. Si estamos convencidos de que somos tímidos nuestra intervención en una reunión de trabajo o en una charla de amigos será distinta a la que tendríamos si creemos que no lo somos.

La vida de nuestros hijos también será diferente según lo que crean que son. Sus actos en el patio del colegio, y en el futuro, serán distintos según crean que son inteligentes, valientes, tímidos, divertidos o aburridos.

glaciar5

¿Y sobre qué se apoyan esas capacidades y habilidades?

Sobre opiniones tan arraigadas en nosotros desde niños que se han convertido en creencias. Las opiniones que escuchaste repetir una y otra vez desde pequeña sobre ti o sobre las cosas que te rodeaban fueron conformando las creencias de lo que eras, y con ello tus propias capacidades. Puede que fueses avanzada en el aprendizaje, pero solo creerás que eres inteligente si te lo dijeron más de una vez; puede que te costara relacionarte con los demás en párvulos, pero solo creerás que eres tímida si te lo dijeron más de una vez; puede que algún día fueses generosa pero sólo creerás que es una de tus mayores virtudes si te lo dijeron una y otra vez; y puede también que actuases así o asá en el cole, pero sólo serás eso ahora si lo oíste tanto que en su día te lo creíste.

Aquí es donde puede que empieces a ver ya el maravilloso regalo que es conocerte. Ser consciente de las creencias que rigen tu vida es tan mágico como darse cuenta de que tus gafas llevan unos cristales puestos que te hacen ver la realidad de una manera distinta a la de los demás. Y darse cuenta de eso te da un poder enorme para cambiar el rumbo hacia donde tú quieras ir.

Una de mis mayores virtudes, como os decía, es la proactividad. Desde pequeña he oído decir a la gente de mi entorno con entusiasmo que era una persona muy activa. Y eso ha conformado una creencia en mí que puede ser algo así como “la proactividad es la clave para el éxito/ la gente vaga no prospera en la vida”. Por eso cuando veo a mis hijos descansar en el sofá cuando hay datos objetivos a mi alrededor que me dicen que hay cosas pendientes de hacer una luz se enciende en mi interior y activa mi enfado. Otra persona probablemente, sin esa creencia, se acercaría a sus hijos y les diría ¿Todo bien? ¿Habéis venido cansados del cole? ¿Os encontráis bien? Porque, dicho sea de paso, puede que alguno de ellos esté malito, ¿no?

La cuestión no es que la proactividad sea buena o mala. La cuestión es que esa aptitud que me impulsa cada día también puede convertirse en mi peor enemiga cuando actúa como pantalla en mis gafas y me impide darme cuenta de que los demás necesitan o quieren descansar o que yo misma incluso necesito descansar aunque haya cosas pendientes de hacer. Y esa es la clave de mi cambio, conocerme para saber cuál es la creencia base que en ese momento está guiando mi comportamiento.

¿Y la tuya? ¿Alguno de tus mayores impulsores como el perfeccionismo, la tenacidad, la generosidad o el esfuerzo se convierte a veces en tu peor enemigo y no te deja hacer las cosas menos perfectas, relajarte y no tirar siempre del carro, ser algo más egoista y preocuparte de ti misma o dejarte ayudar? ¿Cuáles son tus creencias?

Cuando hayas descubierto las creencias que soportan tu vida escríbelas, léelas de nuevo y hazte una última pregunta como regalo para ser feliz

glaciar7

Cuando  encuentres tu para qué en la vida descubrirás un ancla que te sujeta firmemente cada vez que hay tormentas a tu alrededor, que te permitirá cambiar hacia donde tú quieras mientras continuas bien sujeta a lo que para ti es tu guía de vida.

PD: En nuestras fotografías de hoy nuestra excursión por el glaciar Nigardsbreen (Noruega), un lugar espectacular para darse cuenta de que el azul más intenso siempre está en el interior. Si alguno queréis información para ir con niños pequeños no dudéis en mandarnos un correo 🙂

 

¿Vas a ser un padre NASA o un padre APPLE?


tittle

20 de febrero de 1962, la primera misión orbital de la NASA. Todo iba según lo planeado pero, de pronto, una luz de alarma en el control de misiones indicaba que la nave tripulada por el americano John Glenn tenía un problema; el escudo de protección térmica parecía haberse soltado ligeramente y no había certeza de que lograse entrar a salvo en la atmósfera. Había surgido un incidente en una operación planificada desde muchos años antes y ensayada hasta la saciedad.

Planeamiento, planeamiento, planeamiento y más planeamiento hasta llegar al objetivo. Planes a muy largo plazo y planes de contención para caso de emergencia. Desde entonces hasta hoy muy poco ha cambiado la manera de definir la estrategia en la NASA:

nasa-o-apple8

Es la estrategia como nuestros padres nos enseñaron: Pensar en un objetivo a largo plazo y trazar un plan, fase a fase, meta a meta, para llegar a ese objetivo.

Algunas décadas más tarde, en Silicon Valley, un grupo de ingenieros de Apple tiene como misión lanzar un nuevo móvil que revolucionará el mercado. Saben que el software que lleva ese móvil no es perfecto, no importa.  No hay que esperar a tener el producto perfecto, sino el mejor posible según las circunstancias, creer en el producto, salir al mercado y comérselo; después ya se irá perfeccionando.

Su forma de hacer estrategia es distinta. Tienen un objetivo en mente y van planeando y ejecutando, planeando y ejecutando, planeando y ejecutando. La estrategia se va redefiniendo constantemente con cada parche que lanzan al mercado y que hace que el producto sea mejor que el anterior.

Es una estrategia que podríamos resumir como “BETTER NOW THAN PERFECT”.

nasa-o-apple9

Y ahora vosotros os preguntaréis ¿Qué tiene esto que ver conmigo?

Pensad un momento. ¿Acaso no hacemos todos estrategia cuando decidimos tener un hijo? Claro que sí. Y lo normal, además, es que lo hagamos como la NASA, porque esa es la forma tradicional, la que nos enseñaron nuestros padres y la que hemos aprendido en las escuelas de negocios hasta hace bastante poco.

nasa-o-apple2

nasa-o-apple1

Imaginamos un modelo ideal de hijo a largo plazo y diseñamos cada fase de esos 20 años que tenemos en la mente para llegar al objetivo final. Antes de que nuestros hijos nazcan ya tenemos planificado que acabarán secundaria fácilmente, se graduarán en alguna universidad, tendrán una carrera profesional atractiva y una familia tradicional o semi tradicional como la nuestra.

Y, realmente, no hay nada malo si eso se cumple; es más, será maravilloso si con eso son felices en la vida.

La cuestión no es que un modelo de estrategia sea bueno y otro malo. La cuestión es qué modelo de estrategia puede ayudar más a mis hijos (y solo a los míos) a ser más felices, siendo realista con el mundo en el que vivo, con mi familia y mi propia realidad.

Si mi hijo es un genio de las letras y además ha descubierto que su verdadera pasión es ser escritor parece que merece la pena volcar todo el esfuerzo en ese talento y sentarnos a definir una estrategia a largo plazo de forma tradicional que le lleve a ganar el Pulitzer. Si en el camino surge un incidente lo solventaremos como la NASA, articulando el plan de emergencia.

Ahora bien, ¿me sirve ese mismo modelo de estrategia cuando mi hijo no tiene clara su vocación, cuando es probable que decida no ser titulado superior, irse a vivir a miles de kilómetros de distancia o crear una familia que yo no habría imaginado ni en sueños? ¿Me sirve cuando es posible que él entienda la felicidad en términos distintos a los que yo manejo?

En estos casos puede nos ayude más hacer las cosas como Apple. Olvidarnos de estrategias y objetivos a 20 años que solo nos crean frustraciones como padres y a nuestros hijos como hijos y enfocarnos en darles a nuestros hijos unos valores o guías de actuación sólidos y válidos para cualquiera que sea la vida que elijan. A partir de ahí,  trabajar planificando y ejecutando, planificando y ejecutando para ayudar a nuestros hijos a lanzar versiones mejores de si mismos cada día.

En el mundo Apple no hay que tener el producto perfecto hoy; ni siquiera tiene sentido imaginar el producto  perfecto porque el mercado avanza tan rápido que, probablemente, si esperamos a ser perfectos  para lanzarlo cuando lo hagamos la versión ya esté demodé. En un mundo así entendido hay que lanzar cada día la mejor versión que podamos y parchearla cuantas veces sea necesario.

nasa-o-apple3 nasa-o-apple4

Ahora piensa ¿tu mundo y tus hijos son NASA o Apple? ¿y tu estrategia, es NASA o Apple? ¿os ayuda esa estrategia en casa?

Nos encantará que nos lo cuentes aquí, en el blog, o en las redes sociales, y podamos enriquecernos con tu punto de vista.

¡Sed felices!

 

Pon a punto la relación con tu hijo


tittle

Ayer publicábamos en facebook e instagram el siguiente video bajo la pregunta ¿Qué ocurre cuando le faltas al respeto a tu hijo o él a ti?

El video pretende ser una invitación a que revisemos en qué punto está la relación con cada una de las personas que integran nuestro hogar y, en especial, con nuestros hijos.

¿Tenemos estos tres pilares bien anclados en la relación con nuestros hijos? ¿Y en la relación con nuestra pareja? ¿Y entre nuestros hijos? ¿Hay respeto y confianza entre ellos?

El primer paso para convertir nuestros hogares en gimnasios emocionales y cocinas de la felicidad duradera es poner a punto nuestras relaciones. Y poner a punto una relación supone nada más que revisar cuán sólidos tenemos los 3 pilares sobre los que se levantan todas las relaciones: Atención, Confianza y Respeto.

¿En qué punto de partida estamos?

Si tenéis niños pequeños probablemente estaréis pensando que el palito del respeto es el que más cuesta trabajar. Enseñarles a decir no con respeto, a no hablarnos con malos modales, a no chillar a sus hermanos o sus amigos no resulta una tarea fácil; probablemente porque los niños no son conscientes de qué eso debilita la relación que tenemos con ellos y debilitará las relaciones que en el futuro entablen con quienes se crucen en sus vidas.

Por eso es importante darles otra perspectiva distinta al respeto porque sí o sí, al hecho de que a los padres y no se les puede mentir y punto o a la creencia de que ellos merecen atención incondicional y no deben atender a nadie a cambio. Es importante que interioricen que una relación es estable y duradera cuando los tres palitos son sólidos y que esa solidez depende de dos.

Con el video de hoy también queríamos deciros que no hay padre que no haya perdido la paciencia con sus hijos o su pareja alguna vez y que pueda asegurar que jamás la volverá a perder.

 Cada día nos da una nueva oportunidad para levantar nuestro tipi más alto y fuerte. Para eso sólo hay que echarle ganas, crear un ambiente de equilibrio y armonía en el que trabajar a gusto y lanzarse a trabar codo con codo. Con los niños, además, es fácil: son los grandes expertos en darnos otra oportunidad con la mejor de sus sonrisas.

¿Hay alguien en tu vida con quien te falte uno de los palitos de la relación? ¿Qué pasaría si a esa relación le pusieras el palo que falta?

¡Sed muy felices

Ready to change?


tittle

¿Te sientas 5 minutos y te tomas un buen café con nosotros? Tenemos muchas ganas de darte la bienvenida a una nueva temporada de Pepitaliving que hemos diseñado con infinita ilusión, mucho cariño y con un objetivo fundamental: Convertir nuestros hogares en gimnasios emocionales y cocinas de la felicidad duradera.

Queremos que tu casa y la mía se conviertan en espacios únicos para desarrollar nuestra inteligencia emocional y la de nuestras familias. Queremos que al final de este curso te conozcas mejor y conozcas mejor a tus hijos; que tengas más confianza en ti mism@ y ayudes a tus hijos a reforzar su autoestima; que te quieras más y les digas a ellos cuanto les quieres. Queremos que lideres un cambio en tu familia y les empujes cada día a ser un poquito más “emocionalmente inteligentes”. Nuestro objetivo final es que a final de curso te sientas muy orgullos@ de haber trabajado por tu felicidad y la de los demás.

Si estás ya saboreando esa taza de café que nos íbamos a tomar juntos te invitamos a que te relajes mientras ves el siguiente video:

Solo hay una frase que te pedimos que recuerdes durante este año:

change-5

Cuando nos conocemos y nos queremos, cuando tenemos claro nuestro “para qué”, cuando trazamos un plan y trabajamos por él con compromiso y determinación las posibilidades son infinitas. Al igual que los escultores, simplemente tenemos que saber qué cosas hay que remover para poder sacar la obra de arte que todos tenemos dentro.

Podemos transformar nuestra mente en lo que queramos como si de plastilina se tratase.

Uno de los descubrimientos que más nos han motivado en los últimos tiempos es descubrir que no somos prisioneros de nuestra genética ni de la educación que nos dieron nuestros padres o las experiencias infantiles que vivimos. La neurociencia ha demostrado que nuestro cerebro hoy no es el mismo que ayer ni el mismo que será mañana; nuestra mente es tan moldeable como una barra de plastilina a la que podemos dar la forma que queramos con independencia de la edad que tengamos.

Las neuronas se conectan cada segundo siguiendo una especie de rutas o carreteras predeterminadas genéticamente o marcadas a través del aprendizaje desde que somos niños. Vemos la realidad de manera distinta a nuestros amigos o nuestra pareja y reaccionamos como lo hacemos ante esa realidad dependiendo de las conexiones neuronales que se establecen en nuestro cerebro a lo largo y ancho de vías que hemos ido haciendo profundas a base de imitar y repetir el mismo comportamiento durante años.

Hoy sabemos, sin embargo, que nuestro cerebro está capacitado para crear nuevas vías; que podemos marcar nuevas carreteras en el mapeado cerebral por las que las neuronas se conectarán la próxima vez que reciban un estímulo. Algo así como decir que ante un mismo estímulo nuestras neuronas cogerán la autopista A1 en lugar de la A2 y nuestra reacción acabará siendo diferente. Este fenómeno, llamado plasticidad neuronal, es algo absolutamente maravilloso, porque implica que podemos cambiar nuestro comportamiento ante determinados impulsos y que podemos, en definitiva, modelar nuestro temperamento.

change1

change2

change4

¿Cómo? ¿Cómo podemos escaparnos de la genética y de años y años de aprendizaje?

Consciencia, repetición y emoción son los nuevos ingredientes que os proponemos que nunca falten en vuestra cocina desde hoy.

Para moldear nuestra barra de jabón tenemos que tomar conciencia de quienes somos, tener claro en quien queremos convertirnos y trabajar día a día como artesanos con un cincel. Como en cualquier otro aprendizaje, para que el nuevo surco emocional sea profundo y las nuevas conexiones neuronales sean duraderas necesitamos repetir y repetir el nuevo comportamiento.

Y si además de repetición le añadimos una pizca de emoción la nueva huella emocional será mucho más profunda y duradera. Los aprendizajes con mayor carga emocional general conexiones neuronales más duraderas y nuevos surcos más profundos. Por eso te acuerdas perfectamente de este anuncio de cuando eras niño que empezaba diciendo “al mundo entero quiero dar un mensaje de paz…”, del día que tus hijos aprendieron a montar en bicicleta o del ambiente que rodeaba tu primera ruptura sentimental; porque aquello que aprendemos con el chip emocional activado genera conexiones neuronales más duraderas.

change3

¿Por qué hemos elegido este mensaje para inaugurar una nueva temporada? ¿Qué queremos trasladarte hoy con todo esto?

  1. Que puedes cambiar. Que nuestra mente está preparada para cambiar y que los ingredientes ya se han descubierto: repetición y emoción. Y que para lanzarse a cocinar con ellos solo es necesario desconectar el botón “automático on”, tomar conciencia de lo que hacemos y querer cambiar.
  2. Que puedes ayudar a tus hijos a cambiar. Que, siendo cierto que la genética influye muchísimo, también lo es que eso sólo significa que hará falta más trabajo y más motivación para llegar a donde quieran. Su mente les acompañará
  3. Que no pasa nada si nos equivocamos como madres o padres, nuestros hijos tienen toda una vida para solucionarlo. Es verdad que hay periodos críticos de aprendizaje como la infancia, en los que nuestra conducta como padres impactará directamente en su autoestima o sus paradigmas mentales o gafas de ver el mundo. Pero lo más maravilloso es que si hoy nos equivocamos ellos tendrán toda una vida para solucionarlo. Su cabeza será tan plástica cuando sean mayores como lo es ahora la nuestra.

Si te has terminado ahora esa buena taza de café que nos estábamos tomando juntos coge un papel y escribe qué quieres conseguir este año. ¿En qué quieres convertirte? Guarda el papel en un sitio que sólo tú conozcas, despréndete de todo lo que no te deja avanzar y lánzate a trabajar por lo que quieres.

En tus manos y en las mías hay posibilidades infinitas.

 ¡Feliz día!