No puedes ser todo lo que quieres


tittle

No puedes ser todo lo que quieres, pero puedes ser mucho más de lo que eres

Crecí en la cultura del esfuerzo. Mis padres me inculcaron que podía ser todo lo que me propusiera en la vida si me esforzaba realmente, si trabajaba duro, si era perseverante y cada día me fijaba metas más altas. Y, lo cierto es, que esa perseverancia me ha ayudado muchas veces en mi vida personal y profesional.

Sin embargo, hoy sé que no puedo ser todo lo que quiera por mucho que me esfuerce. Hoy sé que el talento no se construye sólo a base de esfuerzo.

Sé que, por mucho que me empeñe, por muy duro que trabaje, no podré ser muchas de las grandes mujeres que conozco, porque carezco de su simpatía, su elasticidad, su visión espacial u otras miles de fortalezas. Lo que sí podré ser es otra mujer grande: YO en mi mejor versión.

talent3

talent4

talent5

Y es que el talento, en palabras de andar por casa, es una “sopa”. Y como toda sopa tiene dos ingredientes fundamentales, un fumé (o concentrado) y agua (más o menos según cuanto queramos que esté de concentrado el sabor o que estire la sopa). Al final da igual si hablamos de una sopa de cocido que de la sopa miso: concentrado y agua, esa es la receta de cualquier sopa. Y al final da igual si hablamos de los grandes de la medicina, del deporte, de la panadería, de la pintura, de la decoración o de la enseñanza. Siempre es cuestión de fumé y agua.

Y lo más importante en una sopa es saber de qué es la esencia del sabor. ¿Es de pescado o de verduras? Una vez que lo tienes claro puedes añadir más y más ingredientes que no harán sino potenciar el sabor o hacer que la sopa luzca más.

Lo mismo pasa con el talento. Lo primero que hay que saber es de qué es nuestro concentrado, nuestras fortalezas. Yo no podré ser Ainhoa Arteta porque no tengo las cuerdas vocales que ella tiene; puedo esforzarme, ir a clases de canto y practicar las 10.000 horas que dicen son necesarias para dominar una materia. Pero no me convertiré en una grande de la música. Y me temo que tampoco puedo ser Yoshio Taniguchi u otros muchos de los grandes que se me pasan por la cabeza.

Pero si puedo expandir mi talento al máximo si sé de qué es mi “fumé”.

La probabilidad de que mis principales fortalezas coincidan con las tuyas son de 1 entre 278.000 y, sin embargo, todos queremos ser lo mismo. Nos pasamos la vida “queriendo ser” sin saber quiénes “ya somos” y todo lo que podríamos “llegar a ser”.

A los grandes no les pasa eso. Ni Marie Curie dedicó su vida a ser una Frida Kalho ni Frida Kalho se esforzó en encerrarse en un laboratorio. Lo que distingue a las personas con talento es que tienen muy claro de qué está hecho su concentrado y no intentan imitar a los demás, sino que dedican su vida a ser, precisamente, ellos mismos.

Cuando identificas tus fortalezas toda tu vida cambia. Y lo hace porque te das cuenta de que no tienes que intentar ser “otra sopa”, sino que puedes ser la mejor versión de tu yo.

tittle

talento5

Y aquí es donde entra en juego la cultura del esfuerzo que mis padres me inculcaron. Porque al igual que toda sopa necesita agua, el talento necesita metas, actitud y esfuerzo.

Eso es lo que diferencia no dejar de echar ingredientes y más ingredientes en un concentrado que no sabes ni de qué es o escoger los ingredientes y la cantidad de agua precisa que mejor van a tu caldo.

Cuando tienes identificadas tus fortalezas y enfocas tu aprendizaje y tu esfuerzo a desarrollar esas fortalezas el conocimiento y la práctica dejan de “contar en tu curriculum” para convertirse en amplificadores de todo tu potencial. Cuando tienes claro tu “concentrado” tienes que ir añadiendo y añadiendo agua o fijándote metas y metas, nuevos objetivos más ambiciosos cada día que hagan que tu caldo se expanda. Y también puedes añadirle ingredientes, cursos, formación, nuevas habilidades que hagan que el sabor sea exótico, único, tradicional o lo que tú quieras. Pero siempre teniendo claro cuál es la esencia de tu fumé.

Y, lo que es más importante, cuando descubres lo que tú y sólo tú eres, te enamoras de ello y te esfuerzas por vivir y cuidar ese caldo cada día dejas de frustrarte por no ser como los demás y comienzas a ser más feliz.

¿Sabes cómo podrías impulsar tu talento? ¿De qué es tu fumé? ¿Sabes qué es aquello que te distingue de los demás y te hace único? Porque tú, igual que yo, tienes algo que te hace especial y que sin duda puedes poner en valor.

¡Feliz día!

Deja tu comentario

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s