FamiliaS AuténticaS


Tittle

¿Te has cruzado alguna vez con una persona con la que te sientes tan a gusto que te resulta fácil ser TÚ? Una persona con la que te sientes cómodo hablando tal y como hablas tú, pensando como piensas tú, comportándote y sintiendo como te comportas y sientes tú. Ese tipo de personas que nos hacen tan fácil ser como verdaderamente somos son personas auténticas; personas que se conocen, se quieren tal como son, se esfuerzan por ser mejores y tienen claro su para qué en la vida.

¿Y familias? ¿Te has encontrado alguna vez con una familia auténtica, una familia que ha encontrado su lugar en el mundo? No es tan fácil, ¿verdad? Y no lo es porque para encontrar nuestro lugar en el mundo tenemos que ser los protagonistas de la película de nuestra vida, y eso exige conocerse muy bien, quererse mucho y, lo que es más importante, ajustar nuestras expectativas a lo que sabemos que somos, a lo que nuestra familia, y solo la nuestra, es.

IMG_1525

IMG_1532

IMG_1527

Me explico. ¿Qué veis en las fotos de hoy? ¿Veis una cocina llenita de moscas, un niño que se equivoca y escoge un huevo podrido del corral que accidentalmente cae a la moqueta del salón y lo impregna de un horroroso olor durante 3 días? ¿Veis una niña que se niega rotundamente a hacer turismo en no sé qué pueblo porque los conejos y los perros son su vida? Pues eso también está en las fotos. Esas bucólicas fotografías de una familia en una granja de Dinamarca del siglo XVIII también tienen moscas, olores y pataletas, como cualquier fotografía de un día de vacaciones de una familia con niños pequeños. Si no lo tuvieran sería irreal, pura publicidad.

El problema es que con las redes sociales estamos acostumbrando a nuestra retina a ver momentos muy puntuales de distintas familias que en momentos especiales quieren decirle al mundo que han sido felices, que han disfrutado de un plan divertidísimo, que están muy orgullosos de la manualidad que han hecho o de lo guapos que están los niños ese día. Y nuestra retina recibe tantas fotos de niños peinadísimos, guapísimos, de manualidades súper creativas y de planes mega guay que no distingue que eso no es una familia sino la suma de fotos de muchas familias en momentos muy puntuales de su vida familiar.

¿Qué estamos consiguiendo con eso? Volver loco a nuestro sistema de expectativas familiares, que tenía claro que no podía tener lo que aparece en los anuncios o en las fotos de los famosos pero que ahora ya no tiene tan claro que no haya que tener lo que otras familias tan normales como la nuestra tienen. Cada vez estamos alejando más nuestras expectativas familiares de lo que es asumible en nuestra familia y, así, nos estamos alejando cada vez más de nuestro para qué.

Si queremos ser auténticos tenemos que ser los protagonistas de nuestras propias vidas, escribir el guión de la película que queremos para nuestra familia e interpretarlo.

¿Tú también te has liado al escribir el guión de tu próximo capítulo? No pasa nada, sólo nosotros podemos escribir el siguiente capítulo, y el siguiente, y el siguiente del siguiente. Parece algo obvio pero, sin embargo, es algo de lo que muchas veces nos olvidamos. Te propongo un ejercicio muy fácil. Siéntate solo en el sofá de tu casa, con el mando de la televisión al lado. Ahora imagina que se proyecta delante de ti la historia de TÚ familia. Los protagonistas sois tu, tus hijos y tu pareja. ¿Qué ves? ¿Qué están haciendo tus hijos? ¿Y tu marido, mujer o pareja? ¿Y tú? ¿Cómo es cada uno de los miembros de tu familia? ¿En qué son especiales? ¿Qué ves que quieras cambiar?

IMG_1537

IMG_1531

IMG_1530

Apostemos por conocer a nuestra familia: ¿Cómo son nuestros hijos? ¿En qué son especiales? ¿Qué queremos cambiar? ¿Y nosotros? ¿Cómo somos? ¿Cuáles son nuestras fortalezas y nuestras áreas de mejora? Para escribir un guión en el que los protagonistas brillen tenemos que conocer cuáles son sus fortalezas y si queremos que cada vez brillen más tenemos que ser valientes, reconocer los defectillos de cada personaje y prepararnos para el cambio.

Apostemos por querernos. ¿Borrarías de la película unas vacaciones familiares sólo porque hay moscas en la cocina? ¿Y entonces por qué vamos a renunciar a disfrutar de nuestra película sólo porque haya cosas en la trama o en los personajes que no nos gusten? Queramos a nuestra familia tal y como es, y enseñemos a los más pequeñines a quererse mucho tal y como son y a no tener miedo a cambiar aquello que no les gusta.

Apostemos por expectativas realistas. Ajustemos las expectativas de nuestra familia a eso, a nuestra familia, a lo que hemos descubierto que somos. Pongámonos expectativas coherentes con nuestro estilo de vida, nuestros horarios, nuestras fortalezas, nuestras áreas de mejora, nuestros gustos y preguntémonos siempre PARA QUÉ.

Para ser una familia auténtica, para estar a gusto al 100% con nosotros, tenemos que ser los directores y protagonistas de nuestra propia película. Conocernos, amar lo que conocemos, tener valentía para mejorar y apostar por aquello que nos ayude a conseguir nuestro para qué.

¡Feliz ý auténtico fin de semana a todos!

Deja tu comentario

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s