Reinvéntate


Tittle

Vuelta a casa. Abres la puerta tras algunos días o semanas fuera y tu salón te parece el lugar más acogedor del mundo. Ya tienes en mente algunas cosas que quieres cambiar: una lámpara, un jarrón, la alfombra de la revista de decoración que ojeaste en la playa, etc. Parece difícil que tus gustos hayan cambiado en sólo unos días, pero lo han hecho. Tus gustos han cambiado y tú también, has madurado.

Algo muy parecido les ocurre a los niños en verano. Maduran, crecen, cambian de gustos, moldean su carácter, y lo hacen a tal velocidad que muchas veces nos cuesta reaccionar.

Reinventarse1

Reinventarse2

Reinventarse3

Reinventarse 7

Desde principios de verano estábamos preparados para sacar el bajo del uniforme de la mayor de la tribu, para comprarle zapatos nuevos en septiembre y cambiarle la lámpara de estudio de la habitación. Pero no nos habíamos preparado para encontrarnos que nuestra pequeña había madurado tanto en tan sólo unas semanas con los abuelos y tíos. De golpe y porrazo nos venía con los gustos cambiados y demandando mayor autonomía.

Hubiera sido más fácil reconocer que había vuelto “asalvajada” a reconocer que en esas tardes de libertad con los abuelos en una pequeña ciudad o en las mañanas de aventuras y travesuras con los tíos y primos había explorado nuevos territorios fuera de la rutina del invierno y había madurado. Pero tras el choque inicial y algunas discusiones veraniegas hemos decidido que la “decoración familiar” se nos ha quedado algo desfasada y que tenemos todo el derecho del mundo a redecorar nuestras vidas y reinventarnos como padres.

Reinventarse5

Reinventarse 6

Septiembre nos va a dar mucho más que la oportunidad de ir a IKEA y poner nuestra casa al día. Nos va a dar la gran oportunidad de “reinventarnos” como padres, darnos cuenta de cómo han madurado nuestros hijos en verano, aprender de los conflictos que hayamos tenido con ellos en vacaciones y crecer como familia. Y lo vamos a intentar con el siguiente catálogo de novedades:

  • Reinventarse o morir. Reinventarse como padres no significa en modo alguno que hayamos sido malos padres o que hayamos fracasado en la educación, tan sólo significa que probablemente todos los miembros de la familia hayamos madurado este verano. Nuestra pequeña ha cambiado, sí; pero nosotros también. Vamos a vivir la posibilidad de reinventarnos como un derecho más de la paternidad, una oportunidad que todas las familias tienen de evolucionar.
  • No cambies lo que funciona y confía en tu intuición Si hay algo que funciona en tu casa, en tu relación con tus hijos ¿Por qué cambiarlo? Da igual lo que hagan los demás, confía en tu intuición y busca el lado más auténtico y genuino de tu familia. Cuando lo descubras, construye una nueva relación que se apoye sobre ese pilar esencial de tu familia, aquello que hace que en tu familia las cosas funcionen. La mayoría de los cambios no tienen por qué significar ruptura, sino evolución, adaptación a las nuevas circunstancias y mejora sobre la base de nuestra esencia.
  • Aprende de los errores. El primer paso para aprender de los errores es reconocer que has cometido errores. Si el cambio de personalidad de tu hijo te ha sorprendido tanto que te has encontrado contestándole de manera tal que no permitiríamos que él se dirigiese a ti o que ningún extraño se dirigiese a él, reconoce que te has equivocado, pídele perdón y aprende del error.
  • Se generoso. ¿Os habéis fijado que a la media hora de una discusión los niños están tan felices, como si no hubiese pasado nada? ¡Claro! Porque ellos son por esencia infinitamente generosos y perdonan de corazón. Aprendamos de nuestros hijos a ser generosos y a perdonar. Así será mucho más fácil ver en el conflicto una manera para establecer nuevos canales de comunicación con nuestros hijos y redecorar nuestra relación familiar con los muebles más bonitos.
  • Ofrece libertad a cambio de responsabilidad. Enseñemos a nuestros hijos que en la vida la libertad conlleva responsabilidad, y que estamos dispuestos a ir soltando lastre y darles más libertad y más autonomía si a cambio se muestran más maduros y responsables. Ir solos a comprar el pan, quedarse un rato solos con los mayores de la urbanización, ir a cenar o a dormir a casa de un amigo son pequeñas actividades que a los niños les hacen sentir súper mayores y que podrán ir canjeando por pequeños actos de responsabilidad como colaborar en las tareas del hogar, organizarse solos las tareas del colegio o prepararse solitos la merienda.

Reinventarse 8

Reinventarse4

Como os decíamos antes, este es el nuevo catálogo sobre el que vamos a redecorar nuestra relación con la mayor de la tribu. Esperamos de corazón que os valga si a alguno de vosotros también se os ha quedado algo “desfasada la decoración familiar”. Sí alguno tenéis por ahí alguna otra idea que os funcione y  que queráis compartir con nosotros estaremos encantados de anotarla.

Aprovechamos para deciros nos hemos embarcado en un nuevo proyecto, del que esperamos hablaros muy pronto, que nos va a restar tiempo y energías, por lo que a partir de ahora sólo publicaremos un post semanal. Os avisaremos en Facebook e Instagram cada día que publiquemos uno nuevo.

Sed muy felices!!!!

Deja tu comentario

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s